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Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México

Boletín: DCS/160/2020/ Publicado por: Dirección de Comunicación Social / Ciudad de México 01 de septiembre 2020
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  • La Comisionada Ciudadana del INFO CDMX señaló que de 2017 a 2019 se detectaron más de 6 mil 800 solicitudes de información en torno a temas de prevención de riesgos.
  • Especialistas en la materia y autoridades de la Secretaría de Protección de la Ciudad de México coincidieron en la importancia de contar con una sola plataforma de Atlas de Riesgos con información actualizada constantemente, así como hacer accesible su contenido para la ciudadanía.


De 2017 a 2019 se detectaron más de 6 mil 800 solicitudes de información en torno a temas de prevención de riesgos, de atlas y de sismos, puntualizó la Comisionada Ciudadana del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (INFO CDMX), María del Carmen Nava Polina, durante los Foros de acciones de apertura en situaciones de emergencia.



En el evento, convocado por el INFO CDMX, explicó que las solicitudes que realizaron los investigadores del tema son fundamentales, “pero no sólo hacer uso de la herramienta para pedir la información, sino más bien, ¿cuál es la tasa de información que las personas obtuvieron cuando la solicitaron”. En el órgano garante de la Ciudad de México -añadió- nos hemos dado a la tarea desde la entrada de este nuevo pleno, en 2019, a que la información sí “sea obtenida” por todas y todos aquellos que la requieran.



Nava Polina subrayó, en su participación en el Foro 2 “Los Atlas de Riesgos salvan vidas, ¿cómo se construyen?”, que los órganos garantes no deben quedarse sólo con que “se cumplió con la entrega de la información, aunque ésta sea copias de documentos no visibles, que no está en formatos abiertos”; estamos abiertos a dar seguimiento a las solicitudes para que las personas obtengan la información que solicitan.



Adelantó que en el Segundo Coloquio “Por una reconstrucción abierta”, que se llevará a cabo el próximo 7 y 8 de septiembre, se pondrá en versión pública para que sea consultada la información que más se han solicitado las personas en temas de riesgo como el sismo 19-S de 2017.



Son 40 columnas de información pública, abierta a la sociedad, que se podrá visibilizar por la academia, la sociedad civil, las instituciones, señaló.



En el evento en el que participaron especialista en la materia y autoridades de la Secretaría de Protección de la Ciudad de México, coincidieron en la importancia de contar con una sola plataforma de Atlas de Riesgos con información actualizada constantemente, así como hacer accesible su contenido para la ciudadanía. “que en un click sepan si su casa, trabajo o la escuela de sus hijos e hijas están construidas en suelo de riesgo o no”.



Comentaron que las instituciones aún “tienen resistencia para transparentar capas de información que es útil para la toma de decisiones”, tanto de las instituciones como de las personas en general.



Naxhelli Ruiz Rivera, titular A de tiempo completo e investigadora del Instituto de Geografía de la UNAM, explicó que los Atlas de riesgo sirven para hacer acciones de planeación como la urbana y territorial; “es un instrumento importante para tomar las mejores decisiones que nos ayuden a pensar nuestras ciudades y territorios en el mediano y largo plazos”.



Los Atlas de riesgo se han vuelto cada vez más instrumentos de interés público y eso provoca que los usuarios se diversifiquen, que se tengan usuarios de la sociedad civil que crean y necesitan información para poder desarrollar trabajos de reducción de riesgo o personas no organizadas interesadas en saber qué tipo de suelo tienen donde viven a raíz del sismo del 2017 que azotó a la CDMX, comentó.



“Todos los ciudadanos tienen interés jurídico de saber qué pasa con la ciudad; la información que tiene que ver con riesgo es de interés público y tenemos que perderle miedo a hablar de la información de interés público porque es la que nos permite tomar las decisiones que tiene que ver con el estado de los edificios, con el uso de suelo, lo que pasa en nuestro patio trasero, son cosas que tenemos que saber”, puntualizó.



Ruiz Rivera señaló que mientras la falta de transparencia no se resuelva, “aunque tengamos que llegar a los medios jurisdiccionales”, vamos a tener limitaciones, por lo que es importante que los órganos garantes ayuden para darle un empujón a los procesos de transparencia.



Rafael Humberto Marín Cambranis, Director General de Análisis de Riesgos de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, dijo que las cosas buenas que dejó el 19-S fue la exigencia por parte de la población de poder acceder a la información para tomar decisiones personales y de dependencias en torno a los riesgos.



Explicó que antes del sismo de 2017, la Ciudad de México ya contaba con un Atlas de riesgo y a la llegada de la nueva administración “una de las primeras instrucciones que se nos dio fue que el Atlas estuviera abierto para que la población pudiera acceder a la información”.



A raíz de hacer público el Atlas de riesgo, se han realizado 26 millones de consultas; “esto nos ha puesto retos” porque la idea es que este instrumento se convierta en una plataforma de servicios en donde la propia ciudadanía pueda demandar a través del Atlas cierto tipo de servicios que brinda no sólo la Secretaría Riesgos de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la CDMX, sino el Gobierno de la Ciudad.



“En estos retos estará la co-creación y participación ciudadana en la elaboración del Atlas, yo creo que nadie conoce más sus riesgos que el que habita y convive con ellos todos los días”; en la Secretaría trabajamos para que las personas puedan poner su dirección y no sólo haga un análisis de Buffer (espacial) y les indique qué es lo que hay, sino que le diga qué porcentaje de daño puede tener su vivienda si se presenta un fenómeno de ciertas características.



Marín Cambranis enfatizó que los Atlas de riesgo deben ser instrumentos que brinden memoria para evitar cometer los mismos errores.



Durante su participación, Manuel Llano, fundador de CartoCrítica, puntualizó que se debe mejorar Atlas de riesgo para que la ciudadanía pueda interpretarlo, debe ser claro y sencillo.



Recordemos que son distintos públicos y diferentes usos los que se le da, “hace falta la información cruda, la información lista para ser procesada, información ya analizada, disponible para cualquier usuario y nivel de divulgación”, comentó.



Es deseable que haya un solo portal geográfico donde se concentre la información bien trabajada, documentada y ser muy riguroso en qué sí se puede publicar en el sistema, para evitar contenidos que no sirvan, dijo.



Señaló que deben ser ecosistemas de información transversales que se comuniquen entre sí con información administrativa, con información de zonificación, de denuncias, que la información de irregularidades y riesgos estén disponibles, ese cruce de información es a la que queremos llegar con una metodología que permita traducir el contenido de divulgación, “no para el analista, no para hacer un estudio, sino para el ciudadano común, para que use la información que le importa; que al usar la plataforma y picarle a un predio que me quiero comprar y saber a qué riesgos me enfrento”.